Hacia
la generalización y diversificación
de
la enseñanza terciaria pública
Algunos
puntos que se sugiere tener en cuenta al adoptar resoluciones sobre los puntos 1
y 2 del Orden del Día de la reunión extraordinaria del
Consejo
Directivo Central del 31 de marzo
Rodrigo
Arocena
Presentación
Parece
cobrar cierto vigor – en órdenes, gremios, servicios y comisiones sectoriales -
la elaboración de contribuciones para las sesiones extraordinarias del CDC,
previstas para el 31 de marzo y el 15 de abril. Necesitamos que, a partir de una
rica diversidad de aportes, se avance hacia resoluciones claras y orientadoras.
Colaborar a esto último es el objetivo del texto que aquí se
presenta.
1)
El Sistema Integrado de Enseñanza Universitaria y no
Universitaria
PRIMERA
PARTE: MARCO GENERAL
(1.1)
La meta fundamental
La transformación del conjunto de la educación uruguaya debe estar
orientada por el propósito de avanzar
hacia la generalización de la enseñanza avanzada, de calidad y conectada con el
trabajo a lo largo de toda la vida activa.
Abrir
a la mayoría de los jóvenes posibilidades de ese tipo tiene hoy tanta
importancia para el Uruguay como la tuvo ayer
Para
(1.2)
Sobre los fines de la educación
La educación de los jóvenes y de los adultos debe colaborar, en la
perspectiva de la enseñanza activa, a expandir las capacidades y libertades de
todos para:
(i)
aprender a seguir aprendiendo siempre;
(ii)
ejercer la ciudadanía de manera constructiva y solidaria;
(iii)
desempeñarse creativamente en el mundo del trabajo;
(iv)
acceder, en una perspectiva plural, a formas diversas de la
cultura;
(v)
colaborar a la mejora de la calidad de vida individual y
colectiva.
(1.3)
Sobre la enseñanza media
Combinar educación y trabajo, desde los 18 años y durante toda la vida
activa, es imprescindible para avanzar hacia un país con capacidades
innovativas, dinamismo productivo, justicia social y mejores condiciones de
vida.
Para ello hace falta conjugar las mejores experiencias y tradiciones de
la educación uruguaya en un sistema de enseñanza media pública a la vez
integrado y ampliamente diversificado, que multiplique las ofertas de formación
y las posibilidades de seguir aprendiendo siempre. Todos los jóvenes, al
concluir la enseñanza media, debieran estar capacitados, a la vez, para
incorporarse al mundo del trabajo y para continuar estudios a nivel avanzado.
Si el país se dispone a marchar en esa dirección,
(1.4)
El problema más grave
La cantidad de jóvenes y no jóvenes que no tienen ocupación ni estudian –
y que por lo tanto están muy lejos de poder combinar formación y trabajo –
constituye el problema más importante y más difícil de resolver cuando se trata
de mejorar la calidad y la equidad de la enseñanza.
Ningún
“subsistema” del sistema educativo nacional tiene como cometido específico
atender ese problema ni está en condiciones de afrontarlo en general. Es poco
frecuente que la desvinculación de una persona del sistema educativo pueda
resolverse llevándola de vuelta al lugar donde lo abandonó, años o décadas
atrás; semejante opción puede ser la más usual, pero tiene escaso fundamento
empírico o conceptual.
Para
ofrecer posibilidades reales de volver a aprender, hacen falta programas
específicos y variados, en los que se combinen contribuciones de distintos
actores estatales, del mundo educativo y de la sociedad civil. Hace falta
“inventar” institucionalmente y atender con flexibilidad a las lecciones de la
práctica. El papel articulador del gobierno, a escala nacional y también
municipal, es imprescindible.
Si
– como se anotó en (1.2) – la educación debe contribuir a un accionar más
fecundo en los espacios del trabajo, la ciudadanía, la cultura y la calidad de
vida, la relación inversa puede ser una clave para afrontar este gravísimo
problema. Las políticas de empleo deben incluir una dimensión de capacitación
que, desde el desempeño laboral, apunten a la reinserción educacional; más aún,
una política eficiente en este terreno tiene que respaldar la capacitación no
sólo de quienes están desempleados sino también de quienes están ocupados. Algo
de similar tenor cabe decir de las políticas orientadas a promover la
participación ciudadana, a respaldar las actividades culturales y a mejorar las
condiciones de vida. Esos cuatro tipos de políticas deben incluir programas que
constituyan “puentes” para la incorporación o reincorporación a la
educación.
Una
vez más, cabe decir que, con modestia,
(1.5)
En las aulas y más allá de las aulas: un país de aprendizaje
Lo sugerido en el numeral anterior apunta a una de las mayores
transformaciones culturales e institucionales que son necesarias para avanzar
hacia la meta de generalizar la enseñanza avanzada en combinación con el
trabajo. Para ello hace falta, por supuesto, multiplicar las oportunidades que
se ofrecen en las aulas, expandiendo, calificando y dignificando el ejercicio de
la docencia. Pero además hace falta que los docentes colaboren ampliamente con
otros actores sociales en la enseñanza más allá de las aulas, en esa “aulas potenciales” que
constituyen todos los ámbitos colectivos donde algo socialmente útil se hace
bien (chacras, fábricas, hospitales, oficinas, estudios profesionales, medios de
comunicación, laboratorios, centros turísticos, et., etc.). Las experiencias
ilustrativas son numerosas; incluyen la enseñanza de las ciencias de la salud,
pero no se limitan a ellas. Este enfoque sugiere la noción de país de aprendizaje, que podría formar
parte del horizonte de referencia. Colaborar a construir ese país debiera ser un
criterio orientador para
SEGUNDA
PARTE: ALGUNAS DEFINICIONES BASICAS Y CONSENSUALES
(1.6)
Afirmaciones formuladas por
En
su contribución al Debate Educativo,
(1.7)
Afirmaciones emanadas del Debate Educativo
Entre
las resoluciones del Congreso Nacional de Educación (CND, texto editado por
*
“Se reclama la construcción de un sistema integrado de enseñanza terciaria
universitaria y no universitaria en el marco del Sistema Nacional de Educación
Pública.” (pág. 9)
*
“Se propone: La organización de un subsistema público de enseñanza terciaria que
involucre a las carreras universitarias y a otras carreras, que incluya una red
de enseñanza terciaria” (pág. 17).
*
Algunas de las características que se reivindican para dicha red son las
siguientes (pág. 18):
- “Compuesta por instituciones autónomas,
cogobernadas y de calidad, contemplando las interfases entre los distintos
niveles.”
-
“Flexible, asegurando movilidad horizontal y vertical a estudiantes y docentes,
en particular el tránsito para los
egresados del sistema terciario que deseen continuar formaciones más largas en
carreras universitarias o posgrados.”
-
“Abierta a las demandas regionales, con multiplicidad de opciones, conducente a
facilitar la inserción laboral, cuyos distintos caminos permitan acceder a los
niveles más avanzados de formación.”
(1.8)
Hacia una Red de instituciones públicas de enseñanza terciaria
Las
afirmaciones transcritas en (1.6) y (1.7) son doblemente valiosas: en primer
lugar, reflejan un amplio consenso, fruto de debates intensos y extensos; en
segundo lugar, dibujan un camino para contribuir a la generalización de la
enseñanza avanzada. Es tiempo de caminar decididamente en esa dirección,
“operativizando” las ideas generales mediante propuestas concretas a cuya
efectiva implementación
2)
(2.1)
Tres grandes cuestiones interconectadas
La perspectiva planteada en el numeral anterior supone problemas grandes
y complejos. Aquí nos referimos a tres de ellos, que por cierto no agotan la
lista. A saber:
a)
La ampliación sustancial de la oferta
educativa pública de nivel terciario en el Interior es imprescindible para
avanzar hacia la generalización de la enseñanza avanzada y para disminuir la
desigualdad en el acceso a la educación. Esta cuestión vital para el país
demanda importantes recursos humanos y materiales; en ella deben involucrarse,
junto con
b)
c)
Mejorar la formación de los docentes de todos los niveles es
imprescindible, para ofrecer una enseñanza que ayude, a los estudiantes de
todas las edades, a aprender a aprender, y los capacite de esa manera para
seguir aprendiendo siempre, respaldando así el activo ejercicio de la
ciudadanía, el desempeño creativo en el mundo del trabajo, el acceso a diversas
expresiones de la cultura y la participación en la mejora de la calidad de vida.
En el Uruguay, avanzar en esta dirección es poco viable sin una estrecha
cooperación ANEP-UR.
Las tres cuestiones están entrelazadas de tal manera que es posible
avanzar en cada una de ellas si y sólo si se apunta al mismo tiempo a avanzar en
las otras dos.
(2.2)
Una
hora propicia para la colaboración y la innovación institucional
El
país vive todavía las consecuencias de la crisis en la que desembocó un modelo
de crecimiento insostenible, que ha dejado una dramática deuda social. Semejante
experiencia ha convencido a las mayorías de que es necesario buscar otros
caminos. La coyuntura económica relativamente favorable ofrece oportunidades de
invertir en un futuro diferente. Todo ello impulsa a buscar un Nuevo Desarrollo, humano y sustentable,
basado en la expansión de las capacidades individuales y colectivas, que apunte
a la incorporación de conocimientos y trabajo calificado al conjunto de las
actividades socialmente útiles. Esta debe pues ser la hora de la colaboración
entre distintos actores colectivos, apuntando en particular a la innovación institucional.
(2.3)
La enseñanza terciaria y la presencia de
Un
extenso documento de
La idea orientadora es que se debe combinar (i) la consolidación de la
presencia de
(
Se
propone elaborar e impulsar programas
regionales de enseñanza terciaria, en los que colaboren
Se
trataría, en particular, de aprovechar al máximo los recursos existentes, los
edificios, los equipos, las instituciones y sobre todo la gente. Por ejemplo,
son muchos los beneficios que emanan de que estudiantes de formación docente, de
las carreras de tecnólogos y de opciones ofrecidas por
Imaginamos
sinergias extremadamente positivas, en el marco de programas de este tipo, entre
los institutos de formación docente, las sedes de
En
particular, cada Centro Universitario
debiera llegar a desempeñarse, en el marco de
Con
esta perspectiva, ha llegado la hora de crear un Centro Universitario en
(2.3
b) Un Programa Nacional de Enseñanza Terciaria Agraria
Con
una orientación similar a la presentada aquí, se está avanzando hacia la
conformación de un Programa Nacional
de Enseñanza Terciaria Agraria, a partir de iniciativas de
(2.4)
De
las carreras a las instituciones tecnológicas
Los esfuerzos encaminados a implementar las ofertas de “tecnológos” han
sido intensos, suscitándose dificultades y demoras de las que los protagonistas
directos han dado cumplida cuenta. No es de extrañar que así suceda: la
colaboración de dos instituciones grandes y complejas como
La
alternativa deseable no es retroceder, pero tampoco cabe quedarse a la mitad del
río, sino avanzar hacia la otra orilla. Corresponde plantear la creación de instituciones tecnológicas
terciarias, copatrocinadas por ANEP y UR, que vayan construyendo su
propia estructura y ampliando su margen de autogestión. El papel fundamental de
En
el Interior, los proyectos de ese tipo interactuarían positivamente con
“programas regionales”, de los que serían pilares esenciales, en particular por
su adecuación a las oportunidades y posibilidades de la zona en lo que hace al
trabajo. Sus egresados, además de presumiblemente buenas perspectivas laborales,
tendrían un reconocimiento directo de lo cursado para proseguir estudios
universitarios de grado y postgrado. Propuestas específicas de este tipo han
sido planteadas para diversos lugares del Interior. Corresponde analizar cuáles
son las que tienen mejores posibilidades de avanzar exitosamente, para generar
así una dinámica positiva y expansiva.
En
Montevideo, las diversas carreras de tecnólogos - las iniciadas hace ya algunos
años y las proyectadas - podrían coordinarse más estrechamente en un programa
que apunte a la pronta creación de una institución del tipo
indicado.
Parece
que, tanto en
(2.5)
Sobre
la cooperación para la formación docente
Los
institutos de formación docente son componentes relevantes de
Es
evidente que todos los docentes deben tener una formación de nivel
universitario, que en especial les permita acceder a estudios de postgrado y
sobre todo a la permanente actualización de conocimientos. Nadie necesita esto
último más que los docentes. Su formación debe pues conjugar la preparación en
el terreno de las ciencias de la educación con el estudio en un ámbito de
creación en la disciplina que aspiran a enseñar. En Uruguay, eso requiere combinar los aportes de los institutos de
formación docente de
Es
hora de iniciativas nuevas, audaces y diversas que se integren en un gran programa ANEP-UR para la formación de los
docentes de todos los niveles de la enseñanza. Este programa debe
incluir trayectorias variadas para llegar a niveles de formación adecuados, que
sean reconocidos en particular mediante títulos universitarios y habiliten para
el ejercicio de la docencia.
(2.6)
Las
relaciones con
En varios asuntos mencionados aquí - la enseñanza terciaria en el
Interior, la institucionalización de la enseñanza tecnológica y la formación
docente - y en otros no menos importantes, como la “interfase” entre enseñanza
media y enseñanza universitaria, la colaboración en curso con
(2.7)
Sobre
la inversión en el futuro
El Poder Ejecutivo se ha comprometido a llevar el gasto público en
educación a no menos del 4,5% del PBI a fines de este período de gobierno. Ello
significa que en los próximos dos años los rubros dedicados a esta área deberán
crecer muy sustancialmente, y por encima de lo previsto en
La generalización de la enseñanza avanzada, de calidad y conectada con el
trabajo a lo largo de toda la vida activa requiere imaginación y audacia,
grandes esfuerzos colectivos, y sustanciales recursos materiales. Tales recursos
son necesarios para fortalecer y transformar a