X Convención de ADUR. Esc. Fernando Miranda.
Jornada del 10-06-06
Parte I
Presentación de algunas líneas de las propuestas de los candidatos al Rectorado.
Ausentes:
Salvador Schelotto, se excusó por estar en un concurso en la Universidad de Buenos Aires.
Graciela Ubach, se excusó por estar en el exterior negociando un proyecto que involucra a la Facultad de Medicina.
Pablo Pebé.
Comenzó señalando que la Universidad está llamada, a partir de las funciones sustantivas que le son fundamentales -nacional, pública, utónoma y cogobernada-, a participar en un momento inédito de su compromiso con la educación, y ese compromiso tiene que ver con avanzar hacia la fase de universalización del conocimiento. Esto supone una educación superior para todos y que había que pensar todas las capacidades para aportar a ese fin es esencial. Dijo también que esta universalización suponía: equidad y descentralización hacia todo el territorio nacional.
Sobre la equidad, mencionó algunas cifras que calificó de alarmantes y que eran demostrativas de la existencia de dos realidades: Montevideo y el interior. “La Universidad representa el 90% de la eduación superior del país. Tiene 88 mil estudiantes activos, (esto significa que han realizado algún acto académico en los últimos dos años), 6 mil de estos estudiantes están en las sedes del interior, mientras el resto debe atravesar el periplo de venir a la capital con el desarraigo que eso implica”. Luego señaló que, sin bien en el interior las tasas de egreso de bachillerato son del 60% del alumnado con respecto al 40% de Montevideo, es el estudiante de Montevideo el que cosecha todos los recursos que brinda la educación superior en Uruguay.
A continuación ennumeró algunos de los problemas que enfrenta la Universidad, como la baja tasa de retención de estudiantes y los preocupantes niveles de deserción, y dijo que esto se debía en parte a unas estructuras universitarias rígidas y compartimentadas. Sobre la base de este diagnóstico propuso cambios estructurales que permitan niveles de articulación de espacios académicos: ciclos comunes entre carreras para superar la actual segmentación en la formación del estudiantado; propiciar la movilidad horizontal entre carreras, que cada nivel habilite a los siguientes; tramos comunes en etapas avanzadas, para permitir conformar equipos multidisciplinarios de docentes y estudiantes que puedan aplicar un modelo integrador de la enseñanza, investigación y extensión. “Además avanzar en la elaboración de una ordenanza de estudios de grado que sustente las reformas e incorpore y defina los niveles de titulación, la escala de calificaciones y el sistema de créditos educativos aprobado por el CDC en 2005”.
Para todo ello definió como ineludible el componente de formación docente, una formación de mayor calidad, para lo cual propuso extender los programas de formación didáctica de los docentes y elaborar un postgrado en educación superior que se refleje en una innovación educativa y en una utilización de las nuevas tecnologías con fines educativos. “El sustento de todos estos cambios es una investigación sobre la propia Universidad, que tome a la Universidad como objeto de estudio y permita reorientar los procesos”, opinó.
Sobre la investigación necesaria, dijo que debe ser aquella que incorpore, en forma creciente, los problemas nacionales. Esto no supone excluir la investigación básica, sino ocuparse de los problemas de interés nacional. “No puede haber una Universidad que investiga y otra que solo enseña”. Dijo que era necesario establecer cambios en la financiación de los proyectos; en ese sentido realizar acciones afirmativas para los sectores con menor desarrollo.
Opinó sobre la necesidad de que la Universidad construya una nueva realidad, donde la producción de nuevas tecnologías esté a la orden de las demandas de la sociedad. Y si un acuerdo de esta naturaleza excede las necesidades presupuestales, que se establezcan nuevos acuerdos de nivel nacional expresados en la próxima instancia de rendición de cuentas. Reafirmó que para realizar definiciones estratégicas de largo plazo, como la descentralización, se necesita de un financiamiento del que hoy no se dispone; que esto no se va a poder realizar si se tiene un 4,5% del PBI.
Sobre la exproximación de la Universidad al medio, opinó que eso supone un modelo con estudiantes formados de manera integral e integradora, una formación que genera un compromiso de los estudiantes con la Universidad de la que son parte. Para ello propuso el desarrollo de la extensión en todos los ámbitos de la Universidad, la articulación de planes y proyectos intersectoriales, y la incorporación de estas actividades a los planes de estudio.
En lo administrativo, dijo que la gestión debía estar orientada a la creación de un sistema de bedelías, que permita una administración ágil y segura, así como el establecimientos de sistemas horizontales que acompañen el proceso de descentralización.
Señaló asismismo la necesidad de que la Universidad profundice su relacionamiento a nivel internacional y regional. Que refuerce los vínculos académicos con otras universidades; en ese sentido destacó lo alcanzado por las universidades del grupo Montevideo.
En cuanto a la evaluación institucional, dijo que debía tratarse de un proceso encarado con responsabilidad y ajeno a la autocomplacencia. "No nos han faltado normas, nos han faltado realizaciones".
Estimó necesario el fortalecimiento de las áreas y de las redes interdisciplinarias y la regulación del sistema de enseñanza terciaria privada. Toda esta reforma debe involucrar a su entender también al Hospital universitario, "que supimos defender cuando quiso ser apartado de sus fines". Habló de un Hospital integrado al Sistema Nacional de Salud y referente en la formación de recursos humanos.
Señaló además la importancia de que la Universidad integre el debate educativo, que aporte en autonomía y Cogobierno, y refuerze líneas de trabajo con la ANEP en materia financiera y académica. Y que para que el conjunto de trasformaciones propuestas pueda ser realizado se precisa de una visión descentralizadora, modelo en el que el aporte de la sociedad es imprescindible. Sobre el papel de la sociedad, y especialmente la del interior del país, dijo que está habiendo un cambio: "hoy las demandas del interior son serias y fundamentadas en líneas estratégicas; debemos acompañar ese proceso", enfatizó.
Sobre el Servicio de Bienestar Universitario, opinó que se debería constituir en el órgano coordinador de un Sistema Nacional de Becas. Propuso además, un sistema que permita a los alumnos transitar de una a otra sede, en cada una de las cuales habría un Concejo responsable de las políticas de la institución. Todo ello necesita de reformas en la Ley Orgánica que permitan la flexibilización del conjunto del sistema.
Finalizó remarcando la importancia del Cogobierno como escuela de ciudadanía y como palanca para los cambios; que se garantice la opinión y que las opiniones sean escuchadas en un ámbito de debate de ideas franco y fraterno, y que se logren grandes mayorías para la conducción de la Universidad, en el marco de un plan estratégico y dentro del PBI.
Roberto Markarián.
Comenzó manifestando su alegría por las instancias de participación que se han transitado, en las cuales más de mil docentes han estado en discusiones y elaboraciones de propuesta para el cambio universitario. "Hemos logrado activar una discusión que la Universidad debe de tener y que permitirá construir los grandes cambios".
Luego señaló que su alocución se ataría a la propuesta de trabajo, pero haciendo hincapié en algunos puntos que consideraba relevantes.
El primero de ellos fue la defensa de los principios básicos de la Universidad. La defensa de la educación pública como un principio ideológico, y no sólo un bien circunstancial. Una Universidad de gente crítica, alejada a toda forma de autocomplaciencia. "No queremos una Universidad de acólicos, sino de gente crítica, que diga lo que piensa. No queremos de apoyos personales dados en bambalinas". La crítica, dijo, debe estar direccionada también a las esferas más altas. Y para realizar esa crítica, señaló, debe existir información, para que no esté basada en prejuicios. "Somos por excelencia la institución de educación superior y de la intelectualidad del país, y es necesario que eso se aplique en el accionar diario de la institución".
Sobre los procesos de discusión que se tienen que abrir para gestionar los cambios, dijo que uno de ellos debe ser sobre la estructura interna de la Universidad. Si bien dentro de la institución existen contradicciones, historias distintas y también metodología diversas para discutir y pararse frente a los temas, existe esta base común a la que antes refirió y también una tradición que está sentada en la historia de la Universidad, en sus planes, los cuales se debían conocer. "Nosotros no somos ni Coca Cola ni televisión, para conocer y elaborar posiciones hay que conocer cómo somos, por qué somos así, luego qué quiere el país, el mundo, y después de eso elaborar propuestas y llevarlas a cabo". Recalcó que las transformaciones no pueden demorar años, que debe existir capacidad de concretar. El debate no debe agotarse en propuestas sino en medidas concretas, opinó.
Observó que el plazo de gestión del Rector que ahora se elige coincide con el período del actual gobierno y por ello hay que ponerse plazos concretos. Un primer plazo sería abril de 2007, para esa plazo, según Markarián, debería haber desde la Universidad propuestas concretas para el gobierno, y también para mostrarle al país que la institución ha elaborado una propuesta de cambio, interna y externa.
La propuesta de cambio, señaló, se debe pensar como parte del conjunto del sistema educativo nacional. Por ello deben programarse grandes líneas estratégicas que integren todo el sistema, ya que los grandes problemas de la enseñanza post secundaria atañen a todo el conjunto de la educación y por tanto, no se van a resolver sólo con cambios a la interna de la Universidad. Estos problemas tienen que ver también con una estructura social de país que Markarián calificó de injusta, y esa injusticia, dijo, se manifiesta en todos los procesos. "No podemos mirarnos el ombligo (...) Que nos creamos que las transformaciones que hagamos en la Universidad van a transformar los problemas sociales, está mal". Y para ello volvió una vez más a la importancia de, para cualquier análisis y propuesta, conocer y retomar los fundamentos.
El segundo problema que debe afrontar la reforma de la estructura universitaria es que la institución no fue creada para lo que hoy el país necesita, dijo. Pero, puntualizó que ese no es un cambio que se haga de un momento para otro. "La Universidad va a ser por mucho tiempo así, la idea es saber cómo queremos ser". Esa proyección de futuro no suponía, dijo, parar los procesos de creación de facultades, pero tampoco seguir fortaleciendo los procesos actuales. Si bien es lógico, señaló, que haya compañeros que quieran una facultad nueva, hay que pensar a futuro. "La Universidad se merece una discusión seria sobre sus problemas".
Sobre la relación de la Universidad con el medio opinó que no se puede resumir en el concepto de extensión universitaria, porque la vinculación con el medio va más allá de eso, incluye la relación con las empresas y con los estudiantes, entre otras cosas.
Luego se refirió a la investigación, y dijo que incluyó un capítulo sobre el tema, aún fuera del orden del día, porque consideró que había caído en segundo plano, especialmente en su vinculación con la financiación. Y alertó, en ese sentido, sobre el presupuesto otorgado por la Comisión Sectorial de Investigación Científica.
Sobre algunos problemas concretos: señaló al descentralización geográfica y el sistema de formación docente, temas que se debía pensar de manera articulada. Apuntó en ese sentido que la descentralización no era sólo de la Universidad, sino que debía plantearse en el contexto de un plan nacional. Para ello la carrera docente, "problema del cual parece que nadie ha hablado mucho, pero es crucial", debe de elaborarse de una manera más justa. Recordó que existen jóvenes con alta capacitación que no encuentran un lugar justo. Sobre el punto opinó que, paralelamente, debían elaborarse políticas específicas para la retención de los cargos superiores. "Cuando era director de mi instituto felicitaba a los compañeros que se iban porque habían estado trabajando con 20 horas de cargo en un lugar de formación superior, y con esa experiencia y aliento se iban a cambiar las cosas a otro lugar".
Por último se refirió a la infraestructura Universitaria, "estamos trabajando en condiciones infrahumanas". Dijo haber sido criticado por la introducción de ese capítulo, al que tituló "Desarrollos desiguales" y enfatizó que, siguiendo esa idea, deberían establecerse pisos mínimos de conformación edilicia por debajo de los cuales no pueda estar ninguna institución.
Rodrigo Arocena.
Comenzó aclarando que sus palabras iban a ser más desde el programa presentado, que con referencia al mismo. En un primer documento recordó haber hecho aportes de lo que debería ser una reforma universitaria pensada en el largo plazo; en un segundo documento realizó aportes para la misma y dijo que ahora lo que iba a hacer era delinear cómo empezar a caminar, cómo dar ciertos pasos concretos sabiendo a dónde se quiere ir.
Para ello destacó la necesidad de favorecer un clima que permita a los universitarios "sentirnos más cerca de nosotros, de la institución; sentirnos que somos agentes de cambio".
Como primer punto se refirió a la normativa universitaria y dijo que le fue difícil aceptar su candidatura cuando otras no se permitieron debido a la normativa. "¿No habrá posibilidades jurídicas, por vía de delegación de competencias, para que las cabezas de la Universidad que están en ese tema busquen un camino de cambio en las normativas ?".
Sobre la estructura de la Universidad, apuntó que si se quiere fortalecer las funciones de la institución había que agrupar lo fragmentado. La función de extensión, como conjunto de actividades con agentes externos para la divulgación de la cultura, incluye cooperación y la coordinación. Dijo que pensaba la cultura en su sentido moderno y amplio, que incluyendo también la educación permanente. Y que era necesario avanzar un equipo rectoral grupado en torno a las tres grandes funciones para tener un colectivo de trabajo que jerarquice las distintas tareas. También opinó sobre la necesidad de formar una comisión que tome los problemas estudiantiles y un espacio interdisciplinario permanente, de la propia Universidad, que trabaje sobre los temas universitarios y especialmente sobre la Reforma.
Volvió a mencionar la necesidad de que la Universidad logre una mayor cercanía con los estudiantes y para ello consideró integrar actividades que se están haciendo en varias universidades como cursos introductorios. "Se trata de respaldar a los estudiantes que cuando entran se encuentran solos en la Institución". Eso tiene que ver con la deserción estudiantil, señaló, por lo cual debe ser un tema prioritario. También dijo que los estudiantes universitarios deben estar más cerca de la sociedad en su conjunto, y que un paso concreto hacia ello sería el servicio civil.
Sobre lo financieron tocó varios puntos. Por un lado, la necesidad de clarificar el sistema de sueldos dentro de la Universidad y de corroborar que las partidas que van para ciertos fines se ejecuten en un 100%, lo cual es fundamental para el clima de transparencia. También se refirió a la posibilidad de elaborar un sistema de compras comunes para las actividades universitarias, con el objetivo de que el dinero rinda mejor y no tener que dedicar tiempo a trámites. Agregó asimismo la necesidad de revisar la distribución presupuestal entre servicios y funciones, a partir de proyectos de cada servicio y función.
Luego dijo que existen algunos puntos en los que hay que declarar una emergencia universitaria. Esto cabe para lo locativo y para la docencia, con referencia a los Grados 1 que se están perdiendo. Por ello propuso dar los primeros pasos hacia la carrera docente. "Estas cuestiones tienen que ver con la inequidad interna de la Institución. Se ha hablado de distintas facetas, una de ellas es la inequidad de género". Arocena reflexionó que, si bien son más mujeres que hombres los que ingresan, en la alta dedicación son más hombres que mujeres: "¿Tendrá esto que ver con la crianza de los hijos y la edad en que se hacen los postgrados?", dijo.
Sobre la integración de las áreas, señaló que la Universidad debía recurrir mejor al potencial existente en la Institución. Propuso así la generación de concursos para funcionarios que les permitan progresar en su carrera; y subrayó que la formación de los funcionarios universitarios tenía que ver también con el avance hacia la generalización de la enseñanza terciaria, siendo un desafío adentro de la propia Universidad. Los funcionarios, propuso, podrían en su tiempo libre hacer una capacitación rotativa y se debería extender el Cogobierno también hacia ellos.
"Queremos que la Universidad participe en los temas nacionales. El PIT-CNT nos pidió que tomemos posición sobre el TLC. ¿Vamos a tomarla sin investigación?". A su juicio, dijo, la Universidad debería impulsar un enfoque armónico entre la producción del conocimiento y su uso socialmente útil. Por ello tendría que establecer agendas prioritarias para la emergencia social e ir a la cooperación internacional con proyectos propios, "sino terminamos haciendo las agendas de los otros". Es desde los propios problemas que Universidad cooperar con aquellos que estén dispuestos a ayudarla, subrayó.
En cuanto al debate educativo, dijo que el eje debe estar puesto en una educación conectada con el trabajo.
Y puntualmente sobre el rol del Rector, se refirió a que su tarea debía ser propiciar el debate, en un clima de transparencia, pluralismo y respeto. Un debate no personalizado, sino basado en propuestas. También sacar las discusiones inter Universidad hacia fuera, para que la sociedad vea que la Universidad puede contribuir a sistematizar e implementar lo que se va adoptando. Para ello consideró necesario coordinar la comunicación de la sociedad con la Universidad, que debe ser abierta y estar comunicada. "Cuando nos embarcamos en pedidos presupuestales, al mismo tiempo tenemos que mostrar lo que hace y podría hacer la Universidad".
|