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Preguntas de los convencionales a los candidatos al Rectorado.

Parte III

Qué opina sobre una transformación del presupuesto histórico de la Universidad.

Arocena: Sobre el punto opinó que el Presupuesto histórico debe ser rediscutido y que para ello necesita de ámbitos más amplios y a partir de proyectos que permitan saber entre qué se está optando. "Una discusión de ello es extremadamente compleja. Lo más que podemos decir es necesitamos una manera distinta de discutirlo".

Pebé: Señaló que ese planteo ya se había hecho hacía algunos años sin darse un acuerdo para formular indicadores que hicieron presentar una propuesta viable. En estos indicadores el número de estudiantes existentes por servicio aparecía como una cuestión fundamental, y no alcanzaba con saber eso. Se debía saber qué hace el servicio en investigación, en extensión, en todas las dimensiones que deberían considerarse. Habló de que cada servicio debería, por lo menos, contar con un piso que le permitiera hacer algo digno, un "piso de dignidad", calificó. Para ello la institución debe establecer líneas centrales de interés y definir un equipo que lleve esas líneas adelante.

Cómo se ubicaría en la discusión del rol de los intelectuales ante las problemáticas de la sociedad.

Markarián: Dijo haberse referido ampliamente a los problemas de la Universidad desde ese punto de vista. No sólo para diferenciarme de los otros candidatos a Rector, "sino porque hago culto de estos problemas". Dijo que la creación de conocimiento tiene que ayudar a que la sociedad evolucione. "Cultivar que la gente razone, no sólo para pensar teoremas sobre el desorden, -a lo que yo puntualmente me dedico, esas cosas que pocos entendemos, que a veces ni yo entiendo-, sino para promover mejoras en la vida social".

Arocena: "Uno quiso ser un intelecutual orgánico para el cambio revolucionario", comenzó. Luego agregó que la experiencia ha llevado a ver que eso es más complejo que lo que quienes estaban en la misma línea pensaban en el '68. Por lo que ahora lo que se intenta es decirle menos a la sociedad qué hacer, y más ver los intelectuales en qué podemos colaborar. ¿Cuál es el rol de los universitarios?, se preguntó y preguntó entonces Arocena. "La generación del '45 nos marcó en un rol crítico, que es un rol parcial, sobre todo cuando nos pensamos que la crítica alcanza para propiciar cambios". En ese sentido señaló que el rol de los intelectuales está en ser críticos, exploradores, atentos a lo que la sociedad hace y propositivos; "quisiera tener una Univesidad crítica, exploradora y propositiva", finalizó.

Pebé: "Acá no hay que hacer discursos, hay que mostrar compromisos de vida". Desde su punto de vista el rol del intelecutal supone un trabajo de articulación con la sociedad. Incluir problemas sociales en la investigación, aprender sobre problemas reales, integrar a la sociedad dentro de la Universidad y expresar esa inclusión en un Consejo Superior. "Yo no soy orgánico de nada, soy de una Universidad comprometida con el país y con una construcción de Nación".

En qué consiste el proyecto de diversificación de la enseñanza pública.

Arocena: Señaló que la expansión y diversificación de la Universidad debería ir de la mano de una expansión presupuestaria, y que para que esto ocurra se debe, a la vez de reclamar por el aumento de las partidas presupuestales, mostrar para qué sirve lo que hace la Universidad.

¿Qué dedicación horaria considera que deberían tener los docentes universitarios? ¿Qué porcentaje considera que debería estar en régimen de dedicación total? ¿Por qué?

Markarián: Creo que es un error que todos los docentes tengan que hacer dedicación total. No tengo ni que explicarlo. De ahí a que seamos el 8%, por favor, no puede ser. Propuso un piso de 20 horas, como un ejemplo, y calificó de primitivismo que los docentes adapten sus horarios a la acumulación, sumando de a una hora. También destacó que pueden haber casos excepcionales que deberían estar contemplados. En ingeniería se ha aplicado el criterio, que comparto ampliamente, de gente que viene del interior a dar un curso y por tanto tiene solo 8 horas. quizás en otras ramas sea imposible.

Arocena: Entendió que ese era un punto en el cual se dibujaba un consenso importante. Este consenso supone que no debe existir un 100 por ciento de cargos docentes universitarios con dedicación total pero que el número actual es ridículamente bajo. También debe existir flexibilidad, porque si tenemos un excelente docente que está dispuesto a trabajar cuatro horas en la Universidad, no podemos cerrar las puertas. Destacó en ese sentido su convicción de que la Universidad tiene que ense;ar adentro y fuera de las aulas, una universidad abierta que no ponga fronteras entre el adentro y del afuera.

Pebé: Acordó con la mayoría que el número de docentes dedicados actualmente a la dedicación total es ínfimo. Su planteo, expresado en el documento, es duplicar ese número pero con un criterio de distribución: "No puede ser que la investigación esté ausente de algunos lugares, como tampoco que los cargos de dedicación total". Tampoco es deseable que todos estén en régimen de dedicación total, lo cual es una obviedad, porque se necesita que haya un conjunto de docentes que interactúen con el medio en múltiples instancias. Lo que hay que preguntarse, dijo, es cuántos compañeros deben estar en dedicación parcial porque "El docente taxi no está comprometido con la institución". Esto significa que se necesita de un tiempo parcial que sea suficiente para que el docente se apropie de la institución y participe, y consideró que ese piso está en las 20 horas como mínimo. Sobre lo planteado por Markarián, opinó que existe pero que debería ser absolutamente excepcional.

Para Rodrigo Arocena. ¿En qué consiste el servicio civil del estudiantado? ¿Qué actividades implica? ¿En qué se diferencia de la participación en investigación y extensión? ¿Implica que la Universidad va a recibir dinero por él?

Arocena: Explicó que el servicio civil universitario no tenía nada que ver con dinero y que en la página 11 del documento que presentó estaba detallado en qué consiste. El servicio civil universitario surge como un compromiso de docentes y estudiantes para con la sociedad.

¿Aceptaría ser candidato a Rector sin el apoyo de ADUR?.

Markarián: Dijo que no aceptaría el cargo de Rector con el voto en contra de un orden. Se lo contesté a los estudiantes y se lo contestaré a ADUR; es coherencia. No sólo se trata de un problema práctico, sino ético, de respeto a las instituciones, subrayó.

Arocena: "Si ADUR resuelve que va a tener candidado único y no soy yo, no lo voy a hacer. Porque para lo cambios es necesario tener ese apoyo".

Pebé: Dijo que la elección del Rector debía tener en la base a grandes mayorías que transversalizaran los Ordenes porque, más allá de la importancia de su rol y de ser la cara visible de la Universidad, el Rector tiene un gran peso en su tarea interna, articulando líneas diversas y esa tarea sólo es posible si se cuenta con las grandes mayorías y que esa gran mayoría debía atravesar los Ordenes. A la vez, agregó que no creía en los vetos. "Si algún Orden orgánicamente expresara un rechazo formal a una candidatura de este tipo, en este mismo momento me bajaría de este lugar donde estoy", y aclaró que no ocupa ese lugar por motus propio sino obedeciendo a iniciativas de otros.

Dado que el nivel de coincidencias es alto, ¿estaría dispuesto a participar del equipo de gobierno del otro, en caso de ser elegido como Rector, o de convocar a los otros a participar en caso de no serlo?

Arocena: Sobre el punto expresó que no se debería pensar al equipo rectoral como al equipo ministerial. Es el Cogobierno que elige a los Prorectores o Vicerrectores. Dijo ser partidario sí de un equipo rectoral y de que exista un directo involucramiento del Cogobierno en la elección de los cargos centrales.

Pebé: Dijo que se trataba de un tema central, no en su formulación en sí mismo, pero sí en la manera de visualizar el trabajo futuro y agregó, sobre su experiencia "Practiqué toda la vida un trabajo colectivo y creo en un proceso de toma de decisiones también colectivo".

¿Cuál es la ubicación de los panelistas con respecto a la existencia de una o más universidades públicas? Si fuera con el mismo presupuesto con el que la Universidad cuanta ahora, ¿cómo se repartiría?

Markarián: Reiteró su postura de que el país no está en condiciones de tener una universidad más. La riqueza que tiene que tener para llamarse tal, la necesidad de equipos fuertes de trabajo, hace que el país no pueda tener otra universidad. Desde esa visión, qué es diversificar. Para Markarián esto supone crear instituciones diferentes a la Universidad de la República, aunque pueda sonar raro. Sostuvo no estar de acuerdo con el proceso que está llevando adelante la Universidad para integrar algunos centros, como el Instituto Superior de Educación Física (ISEF), que ya se ha integrado, o la Escuela de Diseño, que está en ese proceso. Es bueno que centros de ese tipo existan, pero pensados con otro rol diverso al de la Universidad. Si en lo que se está pensando, remarcó, es en carreras cortas, adaptadas a necesidades locales, se necesita instituciones distintas. Otro elemento que consideró fue la necesidad de que en las instituciones exista una movilidad de los estudiantes y también de los docentes: los docentes con dedicación total deben poder trabajar en otras instituciones. En cuanto a los estudiantes, puede suceder que una persona quiera pasarse de una carrera larga a otra corta, y eso debería poder realizarse. En relación a cuántas instituciones deberían de crearse o dónde, dijo no tener aún una respuesta, abro el debate.

Arocena: Señaló la necesidad de una diversificación de la oferta educativa así como de las modalidades de enseñanza.

Pebé: Contextualizó la cuestión de la diversificación de la enseñanza en cómo se está procesando esa cuestión en la actualidad. "Estamos en este momento en construcción de un sistema de educación tecnológica terciaria, espacio que no entra dentro de la Universidad, esas son señales orientadores que muestran cómo se puede transitar un camino concreto hacia instituciones terciarias públicas". Acerca de la observación de Markarián, de que se había incluído muchos centros educativos, como el Instituto Superior de Educación Física en el ámbito de la Universidad, dijo que, en el caso específico del ISEF, éste está mucho mejor dentro de la Universidad. Lo que hay que evaluar, agregó, es qué desarrollo alcanza el país de futuro, qué masa crítica y, en función de ello, que tipo de soluciones que se pueden dar.

¿Está de acuerdo con la gratuidad de la enseñanza pública en todos los niveles?

Markarián: Dijo que si se planteaba de una manera genérica, por supuesto que respondía que sí, luego había había cuestiones de detalle que se podían discutir.

Arocena: También dijo "Gratuidad, sí".

Pebé: "Gratuidad, sí".

¿Qué harían para elevar la dedicación total de los servicios sumergidos y para desarrollar los servicios retrasados en investigación y post grados?

Markarían: Se refirió al documento por él presentado señalando que en él había un pronunciamiento al respecto a las dedicaciones totales. Sobre los servicios sumergidos, se hace necesario investigar las causas del desarrollo relativo, señaló, y modificarlas con planes de investigación y acciones afirmativas, "hay que ayudar a crecer". En este sentido puso el ejemplo de las facultades de Agronomía y Veterinaria, que crecieron trayendo gente del exterior. "Lo que no puede ser es que se establezcan extensiones horarias o dedicaciones totales por decreto".

Arocena: Dijo que la pregunta suponía dos niveles de análisis. Por un lado, las cuestiones de emergencia que deben considerase como tales y por tanto merecen prioridad, y por otro lado aquellas que suponen una mirada a más largo plazo. Pero dijo también que la formación de áreas de conocimiento, si es que la Universidad adopta ese camino, llevaría a que cada área viera sus propias necesidades. Su misma formación llevaría a un diagnóstico.

Pebé: Para él el cambio en la situación de los servicios sumergidos dentro de la Universidad pasa por una corrección del Presupuesto histórico que debe de apuntar a políticas diferenciales. Y puso como ejemplo lo que ocurre en el deporte, más específicamente el boxeo, donde "No pelea el peso completo contra el peso pluma". Por eso para que la Universidad sea tal y pueda cumplir con las exigtencias del país, dijo que era necesario establecer esquemas de cooperación entre quienes tienen mayor y menor desarrollo. "Alejémonos de las políticas que sólo nos permiten aumentar la miseria".

¿Qué opinan de una solicitud de autonomía financiera para Bienestar Universitario?, ya que hoy depende de oficinas centrales.

Markarían: Dijo no estar al tanto del tema y que si a lo que se refería la expresión autonomía financiera era a tener un funcionario encargado de llevar las cuentas, le parecía correcto.

Arocena: Expresó que necesitaría estudiar el punto para poder decir al respecto.

Pebé: Informó que no era ese el planteo sobre Bienestar, porque ahí ya se tiene contador. Explicó que lo que sucede es que las decisiones de Bienestar deben pasar para su instrumentación por las oficinas centrales de la Universidad, lo que no ocurre en el caso de las facultades. Eso lleva a que, a pesar de ser un organismos que tiene que solucionar emergencias -que a veces significan dejar a estudiantes sin un plato de comida-, no pueda ser diligente en su gestión. Por eso opinó que quizás debería poder tener una mayor dependencia en este tipo de ejecuciones.

Que expliciten su posición en relación al mandato de representantes de los gremios y consejos ante los organismos centrales de Cogobierno y el Consejo Directivo Central.

Markarián: "Sobre el mandato de los gremios y los consejeros, no sé, yo me he criado en eso, cuando hay mandato hay que hacer lo que se mandata". Y esto supone, agregó, defender muchas veces cosas con las que no se está de acuerdo. En el caso de los Decanos, dijo que se aplicaba el mismo criterio, ya que su deber es con el Consejo y que su participación en el Consejo Directivo Central es en tanto representantes del Consejo y no por su cargo de Decanos. Para terminar opinó que esto supone como principio la libre circulación de opiniones.

Arocena: Opinó que cada Consejo y gremio debía establecer si optaría o no por mandatar a sus representantes. "Algunos se han construido en torno al mandato imperativo, como la FEUU, hay tradiciones distintas en la Universidad".

Pebé: Recordó que los decanos no son solamente delegados del Consejo, sino del Cogobierno de su facultad, y que por eso corresponde que representen las políticas fundamentales que se elaboran en los Ordenes. Agregó además, que esta representación debe hacerse de manera responsable, ya que existen políticas que otorgan cierto grado de flexibilidad. Reflexionando entonces con respecto a esta vinculación entre mandato y Cogobierno, dijo que esa forma de entender el mandato era también una manera de fortalecer el Cogobierno.

A Rodrigo Arocena, ¿qué entiende por investigación pertinente?

Arocena: Dijo que la respuesta a esa pregunta estaba en la página 5 del documento presentado a predido de ADUR, pero que para sintetizar la investigación pertinente es aquella que apunta a problemas específicos e inmediatos. Luego, agregó, exista una investigación que apunta a problemas de largo plazo y otra que atiende a lo cultural. Si bien las tres suelen potenciarse, aclaró que a veces se necesita hacer hincapié en una de allas para que la sociedad tenga un mayor retorno, lo cual permitiría también más apoyo de la sociedad a la investigación.

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