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DEBATE UNIVERSITARIO

Montevideo, 8 de junio de 2006

CONTEXTO UNIVERSIDAD – ALGUNOS ANTECEDENTES QUE NO CONVIENE OLVIDAR.-

Tomamos como base el documento resultante de la 1ª cumbre Iberoamericana de Rectores de Universidades Públicas realizado en 1999 y sus resultados que se dieron en llamar “Acuerdo de Santiago”:
“Así, la Universidad Pública puede definirse por cuatro características:
  1. su pertenencia: Forma parte del Estado: El personal son funcionarios público y sus bienes son del Estado.

  2. Su financiamiento: Es responsabilidad del Estado

  3. Su misión: Es su compromiso social. Este compromiso es en realidad un compromiso del Estado con la Sociedad, inscripto en la constitución, que lo cumple a través de la Universidad. En este sentido la Universidad pública es una institución que responde a los valores constitucionales y no a políticas contingentes. De ahí el concepto de autonomía que garantiza el ejercicio de esos derechos.

  4. Su concepción del conocimiento: como un bien social y no un bien privado”

La historia de la Universidad es muy rica. Para ubicarla en el contexto del país justamente por esta capacidad crítica y el compromiso social es que fue duramente atacada en los períodos previos, durante la dictadura y aún en democracia. Las primeras movilizaciones en las que participamos por el final de la década de los 60 en la Universidad, tenían como componentes importantes la lucha por el presupuesto y la defensa de la democracia.

Durante la dictadura muchos docentes fuimos expulsados, presos y algunos muertos, se sufrió un ataque brutal a la libertad de cátedra. La Escuela Nacional de Bellas Artes fue cerrada durante 11 años; el arte es cultura, la cultura democratiza; la Universidad y el país integralmente fueron tremendamente atacados por la dictadura.

En la década de los 90 se desarrolló fuertemente la privatización de la enseñanza superior que empezó en 1984, pocos meses antes de la apertura democrática, siendo uno de los últimos actos anteriores a la recuperación democrática. Unos años después el Ministerio de Educación y Cultura por medio del decreto 308/995, crea el CONSEJO CONSULTIVO DE ENSEÑANZA TERCIARIA PRIVADA, en el cual la representación de la Universidad de la República es minoría. Esta situación debe ser cambiada, hay que avanzar en una legislación en relación con una comisión nacional de acreditación que imponga elementos de calidad pertinencia e investigación para otorgar el reconocimiento de “universidad” al instituto que lo solicite. Será a la ves un acicate para el desarrollo de la universidad pública.

En el análisis y propuesta de que Universidad queremos, visualizo varios nudos que en algunos casos refuerzan su historia, su desarrollo; en otros casos deben ser cortados para los cambios profundos que debe encarar la universidad para participar fuertemente en la construcción de un nuevo país.

LO PÚBLICO COMO EJE DEL DESARROLLO DEL PAÍS

Para eso se precisa una gran Universidad de la República. Las experiencias de divisiones de universidades de enorme prestigio, como aconteció en Francia en el 68 y en Chile en la época de la dictadura de Pinochet, tuvieron como objetivo lograr el control político de esos prestigiosos centros. En el primer caso no querían volver a tener eventos como los de mayo del 68 y en el segundo caso la fuerza democratizadora de las universidades públicas en Chile, debía ser abortada y en base a esa división, debilitar su poder de convocatoria y de producción científica autónoma del poder político.

Esta fuerte Universidad pública del Uruguay deberá jugar un papel importantísimo volcando todas sus competencias a la hora de construir un Sistema Nacional Integrado Educativo.

AUTONOMÍA Y COGOBIERNO

La universidad pública no debe responder a contingencias políticas de turno de cualquier signo. Autónoma, pertinente, con productos que liguen su quehacer al desarrollo integral del país. Sus funciones sustantivas, enseñanza, investigación y extensión deben enlazarse, lo cual posibilita potenciar las sinergias con una expresión característica o peculiar en cada uno de los servicios, áreas, o problemas que requieran para su solución aportes inter y transdisciplinarios.

La pertinencia, la calidad y el aporte de todos sus integrantes (área básica, área tecnológica, área social, área artística, área de la salud) es fundamental porque esa producción tiende a generar ciudadanía (la educación como derecho y bien social), el desarrollo de la cultura y la identidad nacional imprescindibles para la integración del país de forma solidaria, respetuosa de las diversidades, construida “a la uruguaya”, esto es si bien abierta a otras experiencias, contextual izada en nuestra realidad y en las líneas de desarrollo priorizadas en nuestro país.

Esta universidad debe aportar a la diferenciación del Uruguay y a su integración desde la construcción específica para romper la visión de “aldea globalizada”.

EL CONOCIMIENTO

El conocimiento tiene un valor por si mismo, lo consideramos como una inversión social. Tiene que ver con el desarrollo de las personas, su relación con la posibilidad de pleno empleo, con la mejora de la producción conceptualizada integralmente, como un enorme aporte a la cultura y a la cohesión social. Tiene que ver, el conocimiento, con la generación de valores que identifican cada sociedad y a su vez es un factor esencial para poder identificar los problemas de cada país y las propuestas para resolverlos apropiadamente.

Su financiamiento es responsabilidad del Estado Universidad gratuita: el cobro de matrícula es a la educación lo que las tasas moderadoras son a la atención a la salud: barrera en la accesibilidad. Mi postura es totalmente contraria al cobro de matrículas que según experiencias internacionales aportan relativamente poco al presupuesto operativo y si constituyen un elemento disuasorio de enorme peso para que estudiantes de menores recursos piensen siquiera en acceder a la universidad.

En esto del conocimiento, la gratuidad de la enseñanza en el Uruguay es un bien de enorme valor social, que debe ser preservado.

Así se habla de la necesidad de la formación para toda la vida, en este rico proceso de enseñanza aprendizaje, en el que destacamos que la universidad no solo enseña, nos forma como ciudadanos. ¿Por que? Porque desarrollan nuestra visión crítica. Allí aprendemos a aprender, nos forma para el mundo del trabajo: aprendemos a conocer, aprendemos a hacer, aprendemos a vivir juntos, aprendemos a ser: esta formación universitaria tiende al pleno desarrollo de la persona en su dimensión social.

No comparto la opinión de separar en institutos, o centros especiales, la investigación y la formación de posgrado. La concurrencia de la formación de grado y posgrado y la conjunción de las actividades de enseñanza, investigación y extensión son indispensables para el logro de la excelencia en ambos niveles de formación. En relación con esto es muy importante revisar la carrera docente y la calificación de los mismos. Los grados superiores 3,4 y 5 deberían tener un nivel académico importante, para lo cual el desarrollo de los posgrados en la Universidad debe ser especialmente atendido. Se requiere entonces un aumento de la dedicación horaria de los docentes universitarios. Sin embargo no solo con el aumento de las Dedicaciones Totales esto se va a lograr. Existen Facultades donde hay mas del 60% de docentes con DT, muchos de estos cargos fueron financiados bajando cargos de grados 1 y 2.

¿Cómo se renuevan esos servicios?
¿Cuál fue su producto?
¿Cuál es el estímulo para que los jóvenes egresados se incorporaren a la carrera docente?

Queda claro entonces, que será necesario estudiar profundamente en cada uno de los servicios la situación peculiar, para proponer cambios importantes con el fin de valorizar sus aportes al desarrollo del país. No creemos en una propuesta genérica de superar el 50% de los DT en toda la Universidad.

Confiamos en el desarrollo del pleno empleo en el país de manera que se abra para los egresados campos laborales más allá de la propia Universidad.

Se pone así en evidencia la necesidad de avanzar en la construcción del Sistema Nacional Integrado de Educación. Esto no se hace únicamente a partir de la universidad, comienza desde el preescolar, comienza desde la familia, desde la sociedad toda. La movilidad horizontal y vertical de los educandos en el conjunto del sistema educativo deberá lograrse en cada uno de los subsistemas que lo integran (primario, secundario y terciario) y enlazándolos fuertemente entre sí.

Debe recordarse que entre los elementos a transformar está el tema de la autonomía en la ANEP, cuyas autoridades en el momento actual son designadas por el poder político. ¡Qué importante la autonomía de nuestra universidad!

A pesar de las dificultades presupuestales la Universidad genera más del 80% de la investigación en este país y concentra más del 85% de la matrícula superior. Se mantuvo por el enorme esfuerzo y compromiso de sus trabajadores.

RELACIÓN CON EL URUGUAY PRODUCTIVO

Desde el principio del debate nos preocupamos de plantear que el Uruguay productivo abarca todas las áreas: artísticas, sociales, técnicas, salud, básicos.

En nuestro país, donde se ha profundizado el tema de la pobreza, el desempleo y la exclusión, el desarrollo de la educación se convierte en un tema sustancial. Este tema debe ser considerado prioritariamente: la mejora de la educación.

Los planes de desarrollo de la universidad deben ser realizados con pertinencia, con calidad, a mediano y largo plazo: 5 – 10 – 20 años, pero tener en claro que son construidos día a día. La experiencia ganada por la universidad en la elaboración del PLEDUR ya por segunda vez ha sido muy importante. Han sido elaborados participativamente, discutidos en los servicios, en las distintas comisiones, votados por unanimidad en los órganos cogobernados, convirtiéndose así en guías para la acción, en compromisos de trabajo con objetivos y metas que permiten su evaluación y rendirles cuentas a los organismos representativos de la sociedad uruguaya. No está cerrado, responde a realidades y a propuestas concertadas, genera compromisos, pero con fundamentos y puede ser modificado, ya que también es un instrumento flexible.

Este trabajo de la universidad en relación con las necesidades del país ha generado un profundo aprecio en la sociedad uruguaya. Desde la lucha para conseguir su ley orgánica, en la lucha por la democracia en la época de la dictadura, mas recientemente en el 2002, cuando miles y miles de uruguayos al llamado del PIT-CNT marcharon con la consigna de mantener abierto, vivo, el Hospital Universitario, también en la participación en la comisión social consultiva en momentos de la grave crisis que atravesaba el país, también en los aportes conceptuales y metodológicos en documentos para la transformación del Sistema Nacional Integrado de Salud, en el aporte en relación con el tema de los derechos humanos, en la búsqueda de la verdad y justicia, donde los calificados trabajadores universitarios con enorme compromiso se entregaron a una tarea que sacó a la luz a los verdaderos protagonistas: los luchadores sociales ahora APARECIDOS, Universidad y sociedad juntas. La misma Universidad que otorga el Honoris Causa a un luchador infatigable como Don Pepe D`Elía y que recibe de la central de trabajadores, el PIT-CNT, un homenaje este mismo año.

CONDUCCIÓN DE LA UNIVERSIDAD

- Integración del Consejo Directivo Central. Creemos que no debe banalizarse la discusión a una fórmula matemática de número de los participantes. El tema es la inclusión de aquellas facultades que no votan, la importancia de mantener el equilibrio entre los servicios y los ordenes, la cuestión no menor de no llegar a tener un órgano de cogobierno de dimensiones tales que su funcionamiento no se vea seriamente afectado.

Personalmente creo que el tema no son los votos, esto se basa en la participación en un órgano de cogobierno durante varios años (Comisión Directiva del Hospital de Clínicas) en la cual participan los 4 órdenes: docentes, egresados, funcionarios no docentes y estudiantes y donde esta Directora tiene vos y no tiene voto.

Esta situación no ha impedido propuestas, ricas discusiones; creo que se debe avanzar en que voten las Facultades que hoy no lo hacen, y cuidar el equilibrio de la representación de los Servicios y los Órdenes; ¿Será el momento de incorporar el cuarto orden a los organismos centrales?

Hay propuestas elaboradas por Comisiones del Claustro Central y de Rectorado
- revisarlas
- adecuarlas
- proponerlas - Los Servicios y los órdenes deben impulsarlas, son los primeros interesados; es un compromiso que debe cumplirse, por lo tanto son temas sobre los que se debe tomar una resolución:
  • sostener y desarrollar lo bueno

  • adecuar a la realidad

  • superar lo necesario, lo obsoleto

Entonces ¿EL TEMA SUSTANCIAL NO ES EL VOTO? ¿SERÁ LA ESTRUCTURA DE LA UNIVERSIDAD, AMBAS COSAS?

Aclarando y proponiendo. En la democracia universitaria que queremos ampliar y profundizar, sobre todos estos temas hay antecedentes, trabajo y creación de muchos. Para evitar frustraciones que alejan a la gente del cogobierno, que los hace desistir de participar, es imprescindible tenerlos en cuenta, estudiar estos documentos y si fuera necesario cambiarlos totalmente, diría hasta con irreverencia propositiva, pero NUNCA desconocerlos. Sería una postura “acientífica” impropia de universitarios.

No se trata de buscar culpables, es preciso pasar del decir al hacer. Hay que convencer, sin duda para avanzar, hay que estimular la participación buscando consensos, ¡bien! Pero con límites: la discusión eterna es un deporte altamente desgastante, es un deporte de alto riesgo, no le mejora la calidad de vida a la gente, le quiebra las articulaciones y anquilosa las instituciones.

Una de las propuestas es que en este importante órgano de cogobierno se centralicen las funciones pertinentes, las grandes líneas políticas, las líneas fuerza de desarrollo priorizadas, la conectividad con el sistema nacional de educación y tender a descentralizar los aspectos de gestión en cada uno de los servicios y aún de las áreas. Esto requerirá el desarrollo rápido de cuadros de gestión para cubrir todas estas necesidades. Debe desarrollarse sin duda la gestión universitaria: la Universidad tiene la responsabilidad en manejar eficientemente y eficazmente montos muy importantes que le son votados por los representantes de la sociedad para su funcionamiento. La gestión ha mejorado en forma muy importante, así como la cristalinidad y las rendiciones de cuenta que la Universidad hace frente a los organismos competentes.

Más cogobierno y mejor gestión: No confundirse, estamos contra el gerentismo, que en nuestra concepción pretende que el principal valor que se le agrega a la resolución de un problema pasa únicamente por lo económico.

“Los productos” universitarios (con sus tres funciones sustantivas enlazadas) deben encaminarse a buscar salidas a los problemas del país, deben unir ciencia y política universitaria en el Uruguay de hoy.

GRAN UNIVERSIDAD PÚBLICA DESCENTRALIZADA.

Esto es uno de los elementos de los Planes de Desarrollo de la Universidad que debe ser tremendamente priorizado. Con vocación local, generar una masa crítica de docentes, investigadores, arraigada en cada uno de los centros del interior con propuestas curriculares enlazadas con centros educativos de la ANEP en el marco de un avance del sistema nacional de ecuación, para formar cuadros necesarios para el desarrollo productivo del país, con proyección local – regional pero que no pretendan copiar o repetir lo que se hace en la Universidad metropolitana. Para avanzar en este sentido hay que tener en cuenta que debe ser encarado como un proceso que tiene como límite externo fuerte las disponibilidades presupuestales.

Sin duda esta gran apuesta universitaria está vinculada al desarrollo concreto en cada uno de esos lugares pero no va a resolver de fondo el problema: el problema de la migración del campo a la ciudad no va a poder ser revertido por la descentralización universitaria. Tiene que ver con la generación de oportunidades de empleo, del desarrollo del sistema de atención a la salud, de opciones culturales, de comunicación, en fin, del desarrollo integral del país; y esto también es un proceso.

PRESUPUESTO

Alcanzar el 4,5% del PBI en el quinquenio es bueno, es mejor que lo que teníamos, pero no es suficiente. No vamos a ceder en los reclamos de la necesidad de aumentar el presupuesto universitario. Tampoco vamos a ceder a la tentación de pretender realidades de países desarrollados que todos conocemos que están muy lejos de la nuestra. El nivel de desempleo, la pobreza particularmente la infantilización de la pobreza, la exclusión social que tenemos hoy en el Uruguay producto de la aplicación de políticas neoliberales debe ubicar nuestros reclamos en un marco de alta sensibilidad social y compromiso universitario, no queremos una Universidad en una cajita de cristal, queremos una Universidad abierta al país comprometida con sus destinos.

LA PARTICIPACIÓN

Cuando hablamos de participación pensamos en aquella que implique a los servicios, los órdenes y los actores sociales. Potenciando con sus diferentes visiones y propuestas las transformaciones que requiere la Universidad. Esto implica no desconocer lo realizado: esto es un gran cambio cultural que precisamos, tener una actitud propositiva, profundizar la capacidad crítica, parados en el presente con el acervo acumulado para hacer propuestas sensatas, sensibles y realistas para el futuro. ¿Qué cosa nos debe guiar?, ¿A qué propuestas nos referimos?, tenemos una base muy importante, es el Plan de Desarrollo de la Universidad de la República. Como dijimos antes, es un instrumento valioso, en un compromiso público pero a la vez flexible.

Así como se elaboró participativamente podrá ser revisado y modificado. Habrá que aportar, en este último caso, fundamentaciones sólidas que sustituyan las anteriores.

CONSTRUCCIÓN COLECTIVA DEL FUTURO

A lo largo de todas las instancias del debate universitario se enriquecieron enormemente algunas posiciones y también se adoptaron compromisos públicos. Esto será la base para el trabajo futuro. El decir, el hacer, habrá quien evalúe en relación con lo propuesto en todas estas instancias de debate.

¿Cuál será el papel del Rector? Estimular la participación, con gran espíritu de trabajo, sumar esfuerzos sobre las bases y principio de la Universidad de la República, pública, autónoma, cogobernada. Sin duda creo que sí la vida pasa por esa participación, por esta construcción colectiva. Los de adentro con los de afuera de la universidad, en la construcción de la nueva universidad y de un nuevo país. Difundir lo hecho, corregir lo necesario con irreverencia intelectual, con osadía, contextualizados en el hoy, en una línea de ir acumulando para poder saltar en un proceso continuo cada día un escaloncito más.

LA EQUIDAD

Varias líneas de política universitaria buscan amortiguar la inequidad existente en relación con el acceso diferente entre alumnos del interior del país y del área metropolitana, el acceso de estudiantes de familias de menores recursos entre los que se encuentran sin dudas las colectividades raciales minoritarias, y los problemas de género. Partimos de la consideración de que estamos en una sociedad inequitativa. Con profundas brechas sociales que fueron tremendamente marcadas por las políticas neoliberales que llevaron al retroceso del país manifestado por los índices de desarrollo humano.

¿El Fondo de Solidaridad, qué papel cumple? Actualmente financia algo más de 4000 becas.

Proponer que desaparezca sin encontrar un sustituto a esa financiación cercana a los 4.000.000 de dólares anuales es aumentar la brecha de inequidad a punto de partida de una propuesta que nunca puede partir de un universitario. Los que fuimos becarios de esta Universidad quizá comprendemos más cercanamente la importancia de brindar el mayor apoyo posible para que cada educando de acuerdo a su propio mérito pueda llegar al mas alto logro.

Es así que la política de descentralización, el despliegue de la extensión, la especial atención al bienestar estudiantil, son prioridades que requieren colocar en ellas no solo atención, sino un mayor presupuesto. Esto no nos debe hacer olvidar que el combate a la inequidad, el alcance de derechos esenciales para todos es una batalla que debe librar el conjunto de la sociedad y que por supuesto está íntimamente ligada al desarrollo integral del Uruguay, para y por ese desarrollo es que esta UdelaR está convocada; los próximos cuatro años mostrarán si el desafío fue alcanzado.

Dra. Graciela Ubach

ADUR Central