DOCUMENTO SÍNTESIS

X CONVENCIÓN DE ADUR. “PROF. FERNANDO MIRANDA”

26 y 27 de mayo de 2006

Montevideo, Facultad de Psicología.

 

 

 

 

El presente documento no es una contribución original de la Comisión Ejecutiva Provisoria (C.E.P.), es una síntesis extraída de las ponencias presentadas a la convención[1].

En algunos casos se trascriben los párrafos casi textualmente, y en otros se presenta una versión que destaca los aspectos conceptuales de las mismas. En ambos casos no se tuvo en cuenta la opinión de los integrantes del C.E.P.

 

 

 

Introducción.- ¿Por qué esta discusión?

 

-         La educación superior ha sufrido cambios profundos en los últimos 50 años en todo el mundo. La aceleración y autoaceleración de los procesos de investigación científica, tecnológica y de innovación registra un aumento sostenido desde la década de 1960. Aunado a este proceso la necesidad del desarrollo de las ciencias sociales y el arte a nivel terciario y superior resulta un factor indispensable para comprender el desempeño de las sociedades humanas actuales y poder tomar decisiones a futuro.

 

-         Conjuntamente con esta aceleración se registran procesos de interconexión entre disciplinas y áreas disciplinarias, los viejos esquemas del positivismo resultan insuficientes en al medida que las sociedades humanas complejizan sus sistemas organizativos.

 

 

-         En materia científica y tecnológica el país está muy rezagado frente a nuestros vecinos de la región Argentina, Brasil y Chile y necesita para su desarrollo en las próximas décadas, de un fuerte incremento en el número de científicos y tecnólogos dedicados a la investigación y la innovación tecnológica, lo que plantea muy altas exigencias de calidad a nuestro sistema de educación superior.

 

-         Cuando hacemos referencia a la necesidad de incrementar el número de científicos consideramos importante incrementar las actividades científicas, artísticas, clínicas, humanísticas y tecnológicas, esto exige una inversión en personal dedicado a la investigación y la innovación tecnológica.

 

-         En Uruguay el gobierno progresista tiene planteada la formulación de políticas de Estado que permitan consolidar un país productivo con justicia social, territorialmente integrado y ambientalmente sostenible. En particular, es de especial importancia para la Universidad el debate educativo y el sistema de ciencia, tecnología e innovación.

 

-         El destino de la formación superior y de la investigación científica y tecnológica son claves para toda la sociedad y el debate sobre estos temas cruciales debe ser abierto. Al mismo tiempo, nos cabe a los universitarios la gran responsabilidad de la iniciativa, que debe reflejarse en una sincera autocrítica y en propuestas de cambio.

 

-         Si el país no cambia, a la Universidad se le va a hacer  prácticamente imposible cambiar sustantivamente. Si las estructuras productivas y de servicios, privadas y públicas, demandan poco conocimiento avanzado y, cuando lo hacen, recurren escasamente a las capacidades nacionales existentes, la dinámica universitaria de transformación se frena y su orientación tiende a distorsionarse. No le toca a la Universidad, evidentemente, responsabilizarse por la definición, ni menos aún, por la implementación de los cambios del Uruguay hacia una sociedad de aprendizaje, sin su participación activa, éstos no tendrán lugar.

 

-         La Universidad de la República tiene que ser capaz de plantearle al país los caminos de su transformación.

 

-         Es necesario tener en cuenta y saber, a escala nacional, cuáles deben ser y serán las necesidades de personal con formación terciaria y superior (incluyendo el docente) y el origen social y cultural de los estudiantes actuales y futuros y el tipo de formación que desean, sus aspiraciones respecto del sistema educativo.

 

 

Reforma Universitaria.-

 

-         Nuestra Universidad tiene una estructura académica y administrativa federada, basada en las profesiones, consolidada por las leyes de 1908 y 1958. Esta organización merece un cuestionamiento general. Las pocas modificaciones estructurales introducidas más recientemente, creación de áreas, por ejemplo, no han mejorado, y hasta han agravado parcialmente la situación.

 

-         Tres efectos se combinan y hacen indispensable pensar en transformaciones profundas de nuestra institución: el deterioro en las condiciones de estudio, la obsolescencia de su estructura jurídica concebida para una sociedad y un mundo diferentes y el creciente número de desafíos no atendidos que el desarrollo del país nos plantea y exige.

 

En lugar de entrar en una etapa de democratización creciente capaz de proporcionar capacitación superior a quienes hoy serían más de la mitad de la población activa, hemos entrado en un prolongado proceso de masificación.

 

Estudios comparativos indican que es necesario duplicar, al menos, el número de científicos y técnicos vinculados a actividades de I+D en los próximos 10 años; mejorar la calidad del sistema científico aumentando la proporción de investigadores con maestrías y doctorados llevándola a un 50% de los investigadores activos.

 

-         Poca o nula articulación interna entre grado y posgrado de cada área. El objetivo sería articular tanto la formación de grado como de posgrado dentro de un plan con un objetivo común. Es decir, se necesita reformular: a) la enseñanza de grado para que no superen los 5 años, y b) se establezca un continum armónico con el posgrado, en sus tres niveles, especialización, maestría y doctorado.

 

Da la impresión que los posgrados han respondido a demandas de “credenciales” más que a políticas de largo plazo. Así pues, se debería realizar un diagnóstico para evitar “problemas” que ya existen en el “grado” que no se repitan en el posgrado.

 

-         ¿Cómo hace Uruguay para generalizar la enseñanza permanente de nivel terciario? Nacen en el país 50 mil uruguayos al año, menos de 20 mil acceden a alguna forma de enseñanza terciaria, y muchísimos menos culminan ese ciclo. Eso es apenas la mitad del problema; además de abrir posibilidades a unos 50 mil jóvenes por año, debemos ofrecer oportunidades a los no jóvenes que quieran seguir aprendiendo.

 

-         Si no se combate la masificación, la calidad de la enseñanza y la relación egresos versus ingresos difícilmente mejore. Es claro que ello pasa en primer lugar por abrir las oportunidades y aumentar sustancialmente el número de estudiantes en la próxima generación, por lo que la limitación del ingreso al Sistema resulta inconveniente.

 

-         La universalización de la Educación Superior, terciaria y universitaria, constituye una aspiración para la que debemos seguir trabajando.

 

En lugar de la Universidad única se debe establecer un sistema de instituciones públicas de educación terciaria y superior, con orientaciones y localizaciones diversas, autónomas y coordinadas entre si, en cuya organización se reflejen los principios básicos de cogobierno y gratuidad.

 

 

Enseñanza, Investigación, Extensión.-

 

-         Hay quienes confunden la prestación de algunos servicios (cuya importancia es indiscutible) con la compleja trama intelectual de la investigación, que no sólo es misión específica e irrenunciable de nuestra institución, sino que es fundamental para que merezca el nombre de Universidad. Justamente, la clave en esta materia es cumplir con las tareas de asistencia técnica y de resolución de problemas inmediatos, sin renunciar a la producción permanente de conocimientos y de creación cultural y al espíritu crítico.

 

-         Para ello tendremos que integrar realmente la extensión a la enseñanza. También tendremos que repensar las agendas y las modalidades de evaluación de la investigación, para estimular el tratamiento de grandes problemas nacionales, tanto por lo que la Universidad puede aportar a su solución como por el valor educativo que supone la incorporación de los estudiantes a ese tipo de actividades.

 

-         Las finalidades extensionistas no pueden obliterar la exigencia de máxima calidad académica. O la aparente disyuntiva entre calidad y pertinencia; basta decir que si algo no es de calidad nunca puede ser pertinente.

 

-         Razones extra institucionales pero también las propias deficiencias organizativas de la UDELAR han causado una creciente desarticulación entre las tres funciones, con fuertes heterogeneidades dentro y entre los servicios.

 

-         El tema central es volcar conocimiento al medio y crearlo en él y con él, haciendo investigación, enseñanza y que todas esas actividades aspiren a la máxima calidad.

 

-         Se impone encontrar mecanismos que permitan a los estudiantes universitarios devolver en parte a la sociedad el privilegio que ésta les otorga. Un Sistema de Servicio Civil Universitario podría ser uno de ellos. Su implementación permitiría una extensa movilización a escala de todo el territorio y colaboraría a redefinir y revitalizar la función de extensión universitaria.

 

Marco Jurídico Correspondiente.-

 

-         Hay consenso que hay que actualizar la Ley Orgánica, la que debe ser discutida en base a la dinámica y los cambios que han ocurrido en nuestra sociedad y en la medida que se planifiquen las necesarias transformaciones universitarias, lo que hará imperioso modificar el marco jurídico actual.

 

-         Pero también hay quien opina que hacer depender toda propuesta de cambio de una modificación legal, parece una falacia.

 

Análisis y Reflexión del Funcionamiento del Cogobierno.

 

-         El cogobierno básicamente fue pensado con una doble finalidad: como un factor de desarrollo institucional y como ámbito formador de ciudadanos. La acción combinada de una serie de decisiones institucionales (determinadas respuestas a la masificación, crecimiento del aparato de gobierno a nivel de decanos y rectores, criterios utilizados para la evaluación de los docentes, estrategias para complementar salarios bajos, etc.) fue desdibujando y distorsionando esta función tan relevante. Se puede afirmar que hoy no predomina el ejercicio responsable del cogobierno a través de la participación organizada de nuestro orden.

 

-         Preocupa saber por qué después de la intervención se formaron bastantes buenos académicos y tan pocas cabezas políticas. Esto incide muy intensamente cuando la institución aspira por su propia ley constitutiva a ser cogobernada. El cogobierno está funcionando poco, restringidamente y muchos temas le pasan por el costado.

 

Responsabilidad del Gremio en las Decisiones del Cogobierno.

 

-         Si se acepta que la UDELAR tiende al funcionamiento burocrático y fragmentado, tenemos que reconocer que la organización gremial cumple un papel relevante en los procesos institucionales integradores y transformadores porque orgánicamente permite integrar las cabezas pensantes, generar propuestas de cambio de importancia estratégica, organizarse para impulsarlas y controlar la gestión institucional.

 

-         La salud de la democracia participativa es imprescindible para la construcción de programas de largo aliento. La cuestión es a la vez ética y práctica, cuando el cultivo colectivo de las ideas y los proyectos decae, lo que emerge es la realidad de la baja participación.

 

Elección del Rector de la Universidad de la República.

 

-         La elección del Rector representa una oportunidad o posibilidad más que interesante, de sintetizar y confrontar opiniones y aún de expresar las mismas en corrientes o en agrupamientos que puedan impulsar colectivamente no una candidatura, (lo que sería accesorio) sino principalmente una visión de Universidad.

 

-         La figura del Rector deberá ejercer un claro liderazgo en la generación de ámbitos de discusión internos para promover propuestas de reforma y negociación con el poder político.

 

-         Se debe destacar que los candidatos al rectorado establezcan por escrito sus posiciones respecto de las reformas universitarias, y que se discuta en los ámbitos colectivos que esta convención determine, los programas entre los diversos candidatos.

 

-         El Rector electo deberá ofrecer la garantía de antecedentes de gestión que hagan creíble la administración de los recursos públicos.

 

 

 

 

Por Comisión Ejecutiva Provisoria

 

Marcel Achkar             Gonzalo Aiello             Susana Escudero         Pilar González

Lourdes Ramos           Edgardo Rodas            Graciela Rodríguez       Nicolás Wschebor

 

Mayo, 2006.

 

 



[1] Anido, Carlos; Arocena, Rodrigo; Contera, Cristina; Gambini, Rodolfo; González, Héctor; Mallo, Susana; Markarian, Roberto; Pebé, Pablo; Perera, Gonzalo; Schelotto, Salvador; Simón, María; Sutz, Judith; Wschebor, Mario.